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En Valencia de
don Juan no se hace nada, se descansa. La mayor preocupación que
se puede tener es dilucidar a que bodega iremos a comer o cenar.
Por las mañanas, después de desayunar se va a por el periódico o
por la revista para después leer algo en la piscina. El hotel
donde nos alojamos (Hotel Valjunco) cuenta con todo lo necesario
para no tener que moverte mucho, una piscina enorme para los
mayores y otra pequeña para los mas peques, restaurante, bar
salón de TV y todo lo que te haga falta, pero lo que mas
apreciamos mi padre y yo, es una terraza (ver fotos) donde
a una parte hay sombrillas y a la otra sombra de unos
árboles, con lo cual el que le apetezca sombra se pone a la
derecha, el que quiera sol a la izquierda, (no es política os
lo juro) y corre una suave brisa que te deja en la gloria,
así que en muchas ocasiones nos sentábamos antes de entrar
a la piscina y nos tomábamos un digestivo después de las comidas
y un irlandés después de las cenas.
Los jueves hay rastro,
así que se puede comprar desde queso de la tierra a bragas de
esparto. El ayuntamiento cuenta con un polideportivo con varias
piscinas y una de ellas es lúdica, con túneles y juegos donde los
mas pequeños se lo pasaran en grande y para los mas "ancianos",
pues pueden ir al parque, visitar el castillo, o darse un buen
paseo por el margen del río que quedo muy bonito y tiene hasta
carril bici. Los cinéfilos contáis con con dos salas de cine y en
la plaza de toros se celebra alguna que otra corrida. Los
adolescentes cuentan con infinidad de pub's, discotecas y es un
sitio de reunión de los pueblecitos que rodean la ciudad, así que
el ambiente lo tiene asegurado para disgusto y cabreo de sus
padres.. |